Una buena decisión del gobierno

foto Logo EQ EditorialEl Presidente Danilo Medina firmó la Ley que crea al Instituto del Café, uno de los renglones que por muchos años mantuvo en alto la economía agropecuaria dominicana.

El café, la llamada caña de azúcar, el cacao y la producción porcina, históricamente fueron renglones de sustentación de nuestra economía, pero fruto de la intervención del fracasado neoliberalismo, gran parte de esos sectores desapareció.

El café, que fue uno de los mayores incentivos de la economía, está en su proceso de más bajo nivel, debido al desinterés que puso el Estado para recuperar a ese sector.

Debemos aplaudir la postura del Presidente Medina con respeto al Instituto del Café. El próximo paso debe estar dirigido a recuperar los ingenios del Estado.

La política neoliberal condujo al Estado Dominicano a deshacerse de muchos de sus Ingenios, como Catarey, en Villa Altagracia, Esperanza, en esa misma comunidad, en Puerto Plata y otras localidades.

Sus tierras están baldías, ocupadas por humildes familias o con algunas vaquitas sólo para garantizar la propiedad en poder de terratenientes.

El azúcar fue uno de los principales renglones de nuestra economía y debe ser recuperada, tal como ya se busca hacer con el café.

El Presidente Medina, que es un gran visionario, debe comenzar el proceso de recuperación del sector porcino, no como existe en los actuales momentos, segmentados, sino a gran escala para mejorar la economía campesina.

Gran parte de los alimentos que antes eran usados para criar los cerdos, se pierden en nuestros campos. Es la crianza más barata para los campesinos, pero una de las que más ayuda al mejoramiento de su economía.

¡Adelante, señor Presidente, sin mirar hacia atrás!