La misma cosa

foto Logo EQ EditorialEn los actuales momentos, hay discusiones dirigidas a establecer el sistema de votaciones cerradas o abiertas, para la escogencia de candidaturas en los partidos políticos reconocidos por la Junta Central Electoral (JCE).

Dentro de las mismas organizaciones políticas, unos están de acuerdo y otros en contra.

Pero la política más sabia la está ejecutando el Partido Revolucionario Moderno (PRM), que tiene varios pre-candidatos presidenciales, entre ellos, al ex Presidente Hipólito Mejía, Luis Abinader, que fue derrotado en las elecciones pasadas por Danilo Medina, y otros.

Del grupo de los aspirantes a la Presidencia por el PRM, Mejía es un defensor de las primarias abiertas, porque le conviene, pero Abinader rechaza ese método. En este momento se podría decir que Abinader rechazaba la idea, porque el PRM la está ejecutando.

De todas maneras, el PRM, de una manera muy sofisticada, está desarrollando un plan de inscripciones a nivel nacional de nuevos militantes, que es la misma cosa que una primaria abierta. ¡Sólo que en vez de que se inscriban el día de la convención, la entidad los está registrando antes!

Con un padrón cerrado, los dirigentes de un determinado partido, si sospechan que una persona no un real simpatizante, no lo inscribe.

Pero con el nuevo modelo de una primaria abierta, al estilo del PRM, "entran todos", sólo que si una persona que solicita su inscripción es conocida militante del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), PRD o el PRSC, debe renunciar firmando una hoja que se le entrega en cada centro donde se están registrando las inscripciones.

La diferencia es que en vez de que eso se produzca el mismo día de la convención para escoger al candidato o la candidata, el PRM se adelantó inscribiendo ahora a todas las personas que simpatizan por Mejía, Abinader y otros.

Para justificar nuestro criterio, debemos decir que en Santiago, por ejemplo, que el distrito de la JCE está dividido en tres Circunscripciones, el PRM está desarrollando empadronamientos en los lugares donde funcionan las mesas electorales en los comicios nacionales, provinciales o municipales.

¡Es el mismo caballo, pero con diferente aparejo!

Si el Proyecto de Ley de Partidos y Organizaciones Políticas es aprobado con el padrón cerrado, ya esa entidad tiene solucionado su problema. Si es con padrón abierto, simplemente se adelantó a los acontecimientos y le ganó tiempo a las demás organizaciones, las cuales tendrán que comenzar con el proceso.

¿Cómo resolvió el PRM ese problema?

Muy fácil. Cada pre-candidato presidencial tiene a un delegado en los centros de inscripciones donde se están desarrollando éstas, las cuales deberán terminar el 31 de este mes. ¡Es una convención no declarada!

¿Por qué? Por que ese proceso le va a decir a cada uno de los pre-candidatos presidenciales, cuáles son sus posibilidades de ganar o no.

Los delegados que están desarrollando el correcto proceso, llevarán hasta sus "jefes" la versión de cómo está su popularidad en cada sector. Y la dirección del PRM también sabrá cómo está el respaldo que hay a favor de la entidad en cada localidad del país.

¿Y por qué es correcto lo que está haciendo el PRM? Porque saldrá ganando con cualquiera de los dos sistemas que finalmente se aplique para la escogencia de los candidatos.

Mientras el PLD, el PRD, el PRSC y otras entidades del sistema político discuten a lo interno qué es lo que más conviene, el PRM está poniendo en ejecución su camuflajeada primaria abierta.

Finalmente, los pre-candidatos luchan por ganar la candidatura presidencial y la dirección del PRM por triunfar en las elecciones del 2020. Y si con Luis Abinader el PRM obtuvo el 35 por ciento de los votos nacionales en los comicios pasados, el peligro será mayor con Hipólito, que cuanta con un electorado silente con muchos recursos, aunque no anda levantando banderitas.

El PLD, observando su situación interna, ya debería estar "calentando su pista".

No enfocamos el tema las primarias abiertas, que involucran todas las candidaturas provinciales, municipales y ultramar, porque en el PRM, como en el PRD, conociéndose que son "cáscaras del mismo palo", la escogencia a los cargos menores se solucionan en las oficinas.

¡Es un asunto de estrategia política!