Asesinatos de mujeres y suicidios de hombres

foto Logo EQ EditorialLos continuos asesinatos de mujeres y los suicidios de hombres luego de matar a sus parejas o ex compañeras, es un tema que debe ser replanteado por las autoridades.

Las fuertes condenas de hombres por las agresiones a mujeres, no están dando ningún resultado. Es todo lo contrario, porque a raíz de la modificación del Código Penal, que se multiplicaron las penas, aumentaron los crímenes.

Todo parece indicar que el método fracasó. El problema está en que los asesinatos de mujeres, también es un buen negocio para la Justicia, abogados, alguaciles y otros sectores.

En la mayoría de los hombres, existe el temor de que cuando una mujer se presenta al Tribunal para quejarse o querellarse en su contra, inmediatamente va para la prisión.

Y como hay tribunales especiales, con mujeres como juezas o fiscales, difícilmente las decisiones sean equilibradas.

Lo que se impone para tratar de disminuir estas matanzas colectivas de mujeres, es que la Justicia ponga en vigencia el sistema de conciliación que existió antes, el cual evitó muertes y agresiones de parejas.

La falta de entendimiento entre mujeres y hombres, en muchos casos "alimentados" por grupos sociales, especialmente de los llamados femenistas, es una gran pesadilla para el país.

Unos hombres matan a sus parejas o ex parejas y luego se suicidan. ¡Una demostración de amor!, pero a ¿qué precio?

Se requiere contar con una sociedad más "conversadora" y menos agresivas, tratando de buscarles soluciones a problemas conyugales usando el diálogo.

Se necesita que grupos sociales, especialmente religiosos, sociólogos y otros, asuman mayores responsabilidades para ayudar a reducir esos hechos.

Se debe pensar menos en los beneficios que reciben algunos sectores, como son el pago de defensa por parte de profesionales del Derecho, magistrados y otros sectores.

Es el problema de que cada vez que un hombre debe acudir a un Tribunal, acusado de intento de agresión de una mujer, los primeros en recibirlo son abogados, los cuales inmediatamente le advierten que debe prepararse para una medida de coerción o encarcelamiento, lo que casi siempre ocurre.

Es por esa razón que el primer paso debe darlo el Estado, buscando la forma de educar más a los ciudadanos sobre la importancia de conservar los vínculos matrimoniales o, si no son posibles, que se puedan disolver sin agresiones.

Debe haber campañas por los medios de comunicaciones, orientando sobre la necesidad de proteger a las damas, que éstas respeten a sus compañeros y que entre ambos puedan sacar hacia adelante la crianza de sus hijos, si los hay, que son la mayoría de los casos.

Es por esa razón que hay que pensar en la modificación del Código Penal, para ponerlo en sintonía con la realidad dominicana.

En las décadas de los 60,70, 80 y 90, fueron millares los matrimonios que fueron salvados, gracias a las conciliaciones entre parejas con problemas, que se lograban hacer con la participación de funcionarios judiciales.

¡Hay que hacer algunas pruebas en busca de ir cambiando la mente de muchos hombres y mujeres que entienden que con la separación conyugal todo terminó!

Lo correcto es que si no conviene una relación marital, que ésta termine sin violencia. ¡Hay millares de otras mujeres u hombres sin compromiso en cada pueblo!

Pero lo que no debe continuar es la ola de asesinatos de mujeres. Las damas son las responsables de aportar la principal parte para que lleguen los hijos.

El mensaje final, es que debemos amarlas y jamás agredirlas.