La vicepresidenta falló

foto Logo EQ EditorialLa vicepresidenta, doctora Margarita Cedeño, con su apoyo a la denuncia de la diputada por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Faride Raful, para que se investigue los gastos hechos por el quipo de campaña del Presidente Danilo Medina, tanto en el 2012 como en el 2016, debe calificarse como una "metida de patas".

Las denuncias en contra de un determinado gobierno corresponden a la oposición, no a los oficialistas.

Y eso es lo que hizo la vicepresidenta de la nación. Coincidir con sus adversarios, es muy peligroso.

La denuncia del pago a los publicistas brasileños Joao Santana y Mónica Moura, por concepto de trabajos políticos, debería corresponderle a la oposición.

¡Lo que está haciendo la diputada Raful! La actitud de la segunda ejecutiva de la nación, se parece mucho a las actuaciones anteriores del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), las cuales lo llevaron a la pérdida del poder y posterior división.

En ese tipo de caso, lo más aconsejable para una mandataria o cualquier dirigente oficialista, es cerrar la boca.

Hasta en las cosas positivas, coincidir con el adversario es un problema. Sólo hay que recordar que el ex Presidente Hipólito Mejía apoyó, correctamente, la construcción del proyecto habitacional La Barquita en Santo Domingo Oriental, y sus contrarios en el mismo PRM todavía acusan al ex gobernante de respaldar al mandatario Danilo Medina.

En un país donde la vocación de la oposición es la de criticar, no aportar a la solución de problemas sociales, coincidir con el adversario es suicidarse políticamente.

Se sabe que doña Margarita es de un gran sentimiento humano, pero hay declaraciones que tienen sus costos.

Lo más aconsejable es silenciar cuando se debe y hablar cuando el tiempo es oportuno.

¡Y es que en el gobernante PLD hay dirigentes que no perdonan!

El político no debe dejarse arrastrar por las contradicciones del momento. ¡Es mejor esperar su turno!

También hay que admitir que el gobierno de Medina está muy débil en materia de comunicación.

Pero si el PLD pierde las elecciones, no hay ninguna duda de que los sometimientos judiciales, sin importar que los actuales funcionarios sean o no honestos, serán permanentes.

Enviar a la Justicia a una persona acusada de cualquier hecho de corrupción, sin importar que no haya pruebas, es lo mismo que matar a una persona. ¡Así es esta sociedad!