Corea: Un paso de avance

foto Logo EQ EditorialLa versión de que el presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un, planea invitar a los periodistas de Estados Unidos, el Reino Unido, China y otras naciones del mundo, para que supervisen el proceso de desmantelamiento de los centros experimentales de armas nucleares, es una buena noticia.

Y lo es, porque ya está la intención por delante. Vigilar el proceso es más fácil que el hecho de que se mantengan las amenazas de disparar misiles intercontinentales, como durante años sucedió con el Presidente Jong-un.

No debe olvidarse que el gran pleito es con la nación mejor equipada militarmente del mundo, el poder económico más grande de la tierra y el de mayor tecnología, como lo es Estados Unidos.

Con sólo decir que el dólar es la única moneda que tiene valor en todos los países del mundo, es suficiente para pensar en declararle la guerra.

En estos momentos, ya es difícil que Estados Unidos pierda una guerra como la que ocurrió en Vietnan del Sur, en la década de los 70, o una revolución que se mantenga en el poder por más de 50 años, como sucedió con Cuba.

Los pasos de avances dados por el Presidente de Corea del Norte, son totalmente correctos. Estados Unidos aprendió mucho de Iraq, el cual mantuvo un proceso de confusión mundial, amenazando con destruir a Norteamérica u otros países poderosos aliados si invadían su territorio.

Vino la intervención militar de parte de varios de los países más poderosos de la tierra y ocurrió que no era verdad que el gobierno de Iraq tenía las armas destructivas que sus autoridades decían que poseían. Simplemente, los iraquíes perdieron el poder.

La importancia de invitar a los periodistas está en que éstos tendrán la oportunidad de hacer sus investigaciones en el mismo terreno. Hoy, Estados Unidos, con la mayor alianza militar del mundo, puede perder una batalla, pero no la guerra.

Estados Unidos puede tener el déficit fiscal más grande del mundo y su Banco, conocido como la Reserva Federal, emitir 300 mil millones de dólares sin respaldo, pero ningún comerciante en el mundo devuelve un dólar por falta de fondo.

Eso significa que la gran nación del Norte puede mantenerse en guerra con cualquier país enemigo, durante un año, dos y tres de manera continua, sin que le haga falta un dólar.

Es mejor vivir en paz con mundo y no en guerra perdiendo la tranquilidad.